Camino Real de Aragón

Tortuera fue durante la Edad Media la puerta entre los dos reinos más importantes de España: Castilla y Aragón.En la época, los caminos reales tenían una finalidad militar y estratégica y nuestra situación era clave para comunicar el este y oeste del país.

Tortuera era el último pueblo capaz de dar alojamiento desde Tartanedo hasta Used, anterior y próximo punto en el camino. El Ayuntamiento y la Casa de los López Hidalgo de la Vega daban alojamiento a las grandes comitivas reales.

Era este un punto seco en el cual el sistema aduanero de la época gravaba a todo aquel que quisiese pasar mercancías al Señorío. La actual Calle Real era la travesía del antiguo camino real que atraviesa el pueblo de este a oeste.

¿Sabes qué fue posada de los reyes de España? Felipe II pasó por Tortuera en un viaje a Cataluña, Carlos III lo haría con su esposa y sus hijos en el camino de Nápoles a Madrid y, en 1802, Carlos IV pernoctó en Tortuera de paso para Barcelona.

El Camino Real de Aragón fue una de las principales rutas de comunicación y transporte entre Madrid y Zaragoza, desempeñando un papel crucial en la historia económica y social de España.

Tortuera experimentó un notable crecimiento y asentamiento de familias campesinas nobles gracias a la influencia del camino. A lo largo de esta ruta, se establecieron posadas, ventas y otros servicios destinados a satisfacer las necesidades de los transeúntes. Entre estos servicios, los puestos aduaneros desempeñaron un papel fundamental en la regulación del tráfico de mercancías y personas, asegurando el cumplimiento de las normativas comerciales y contribuyendo al desarrollo económico de la región.

Tortuera, debido a su ubicación cercana a la frontera entre Castilla y Aragón, se convirtió en un lugar clave para la recaudación de tributos y para prevenir el contrabando.

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